El bruxismo infantil es un hábito involuntario que se presenta en los niños, caracterizado por apretar o rechinar los dientes. Suele ocurrir durante el sueño, aunque también puede manifestarse mientras están despiertos.
Existen diversas causas que pueden provocar este trastorno, incluyendo factores emocionales, desarrollo dental y problemas de sueño.
Reconocer los síntomas es fundamental para buscar el tratamiento adecuado y prevenir consecuencias a largo plazo.
¿Qué es el bruxismo infantil?
El bruxismo infantil se refiere a un comportamiento involuntario que afecta a los más pequeños y puede tener un impacto significativo en su salud dental.
Definición y manifestaciones
Este trastorno se caracteriza por el apretamiento o rechinamiento de los dientes, que puede ocurrir en el día o en la noche.
Aunque es más común que se manifieste en horas de sueño, algunos niños pueden mostrar este hábito mientras están despiertos.
La mayoría de las veces, el bruxismo infantil se presenta de forma temporal, especialmente durante etapas de crecimiento o desarrollo dental.
No obstante, es importante ser consciente de las señales que pueden indicar su presencia.
Tipos de bruxismo en niños
El bruxismo infantil se clasifica en dos categorías principales, que reflejan el momento en que ocurre el hábito.
Bruxismo nocturno
Este es el tipo más frecuente de bruxismo infantil. Ocurre mientras el niño duerme sin que tenga conciencia de sus acciones.
En ocasiones, el sonido del rechinamiento es lo suficientemente fuerte como para ser escuchado por otros.
Bruxismo diurno
Conocido como bruxismo despierto, este tipo se produce durante las horas en que el niño está consciente.
Generalmente, se relaciona con situaciones que generan estrés o ansiedad, como problemas en la escuela o en el entorno familiar.
Causas del bruxismo en niños

Existen diversas causas del bruxismo en niños. La interacción de factores psicológicos, físicos y ambientales juega un papel importante en el desarrollo de este trastorno.
Factores psicológicos y emocionales
El estrés y la ansiedad son elementos clave que pueden influir en la aparición del bruxismo infantil. Situaciones desafiantes, como un cambio de escuela o problemas familiares, pueden generar tensión en los niños.
Desarrollo físico y dental
El crecimiento y desarrollo de la dentición son momentos críticos en la infancia. Durante estas etapas, los niños experimentan incomodidades, lo que puede llevar a hábitos como el bruxismo.
La erupción de los dientes puede provocar malestar en la mandíbula, aumentando la tendencia a apretar los dientes.
Alteraciones del sueño
Las condiciones relacionadas con el sueño, como la apnea infantil, pueden estar estrechamente vinculadas al bruxismo.
Una calidad de sueño deficiente o interrumpida puede ocasionar que los niños desarrollen este hábito.
La falta de un descanso reparador afecta no solo la salud dental, sino también el bienestar general del niño.
Antecedentes familiares y genéticos
La predisposición genética también se considera un factor relevante. Si uno o ambos padres han sufrido de bruxismo, el niño tiene mayores probabilidades de presentar el trastorno.
Maloclusión y problemas de alineación dental
Una mala alineación de los dientes, conocida como maloclusión, es otra de las causas que pueden contribuir al bruxismo infantil.
Cuando los dientes no encajan correctamente, los músculos de la mandíbula trabajan más para compensar dicha desalineación.
Desarrollo de bruxismo infantil según la edad
El desarrollo del bruxismo infantil puede variar significativamente en función de la edad.
Existen distintas etapas en las que los niños pueden experimentar este hábito, y cada grupo de edad presenta características y factores específicos.
Bruxismo en niños de 1 año
A esta edad, el bruxismo es poco común. La erupción de los primeros dientes puede provocar molestias, pero, generalmente, no se manifiesta un hábito de rechinar.
Las molestias pueden llevar a que algunos niños aprieten los dientes de manera involuntaria.
Bruxismo en niños de 2 años
Los niños de esta edad continúan con la aparición de nuevos dientes, lo que puede generar incomodidad. Si bien es posible observar alguna forma de bruxismo ocasional, no suele ser un comportamiento sostenido.
Bruxismo en niños de 3 años
A los 3 años, el bruxismo puede comenzar a ser más evidente. En muchos casos, es emocional o relacionado con la dentición.
Los niños pueden rechinar los dientes como respuesta a situaciones de estrés o ansiedad, que pueden estar relacionadas con cambios en su entorno.
Bruxismo en niños de 4 años
En niños de 4 años, el bruxismo puede ser más frecuente. Las alteraciones en el sueño y los cambios en la vida familiar pueden contribuir a este hábito.
Es crucial observar si el comportamiento se repite y si causa molestias o problemas dentales.
Bruxismo en niños de 3 a 6 años
Este grupo de edad es especialmente propenso a desarrollar bruxismo. Es más común que se presente durante la noche, aunque también puede ocurrir durante el día.
Es importante estar atentos a los síntomas físicos y emocionales que pueden acompañar este comportamiento, así como realizar un seguimiento con el odontólogo.
Síntomas del bruxismo en niños

Reconocer los signos y síntomas bruxismo en niños es fundamental para un diagnóstico adecuado.
Estos hábitos pueden manifestarse de diversas maneras, lo que puede alertar a los padres y cuidadores sobre la necesidad de intervención.
Ruido y rechinamiento de dientes
Uno de los signos más evidentes de bruxismo infantil es el sonido del rechinamiento de los dientes. Este sonido puede ser audible durante la noche y, en ocasiones, es suficientemente fuerte como para despertar a los padres.
El ruido puede ser intermitente o constante, dependiendo de la intensidad con la que el niño rechine sus dientes.
Dolor mandibular y de cabeza
El bruxismo infantil puede generar diversas molestias físicas. Los niños a menudo pueden quejarse de dolor en la mandíbula, que puede intensificarse al masticar o al abrir la boca.
Además, algunos pequeños pueden experimentar dolores de cabeza recurrentes, que no siempre tienen una causa clara.
Sin embargo, pueden estar relacionados con la tensión muscular causada por el hábito de apretar o rechinar los dientes.
Dificultad para dormir y sueño alterado
- Los niños con bruxismo a menudo enfrentan problemas para conciliar el sueño o se despiertan con frecuencia durante la noche.
- La calidad del sueño puede verse comprometida, lo que afecta su estado de ánimo y nivel de concentración durante el día.
Desgaste dental y daños en los dientes de leche
La exposición continua al bruxismo puede resultar en un desgaste significativo de los dientes, especialmente en los de leche.
Este desgaste puede manifestarse en forma de fisuras, piezas dentales más cortas o un esmalte desgastado.
Consecuencias del bruxismo no tratado en niños

El bruxismo no tratado en la infancia puede tener serias repercusiones para la salud dental y general del niño. A continuación, se describen algunas de las consecuencias más significativas.
Desgaste y sensibilidad dental
El contacto constante entre los dientes superiores e inferiores puede llevar a un desgaste notable del esmalte dental.
Esto no solo afecta la estética de la dentadura, sino que también puede provocar una mayor sensibilidad a estímulos fríos y calientes.
Problemas en la salud bucal y caries
El desgaste dental puede favorecer la aparición de caries. Cuando el esmalte se debilita, los dientes son más vulnerables a la acumulación de bacterias, lo que puede llevar a infecciones y otros problemas bucales.
Mantener una adecuada higiene dental se vuelve crucial para mitigar estos riesgos.
Alteraciones en la mordida y maloclusión
Las fuerzas ejercidas por el bruxismo infantil pueden alterar la alineación natural de los dientes. Esto podría resultar en maloclusiones, donde los dientes no encajan correctamente al morder.
Las maloclusiones pueden conllevar dolor y un mayor desgaste dental a largo plazo.
Trastornos temporomandibulares y disfunciones
El bruxismo crónico puede contribuir al desarrollo de trastornos en la articulación temporomandibular (ATM).
Estos trastornos pueden causar dolores en la mandíbula, limitaciones en el movimiento de la boca y molestias generales en la zona facial.
Impacto en la calidad del sueño y estado emocional
Las interrupciones en el sueño ocasionadas por el bruxismo pueden resultar en un sueño no reparador. Esto, a su vez, puede afectar el estado de ánimo y la concentración del niño durante el día.
Tratamientos para el bruxismo infantil

En cualquiera de los tratamientos para el bruxismo infantil, es crucial adoptar un enfoque integral. Estos pueden variar en función de la severidad del problema y de las causas identificadas.
Por esta razón recurrir a especialistas en odontopediatría es lo más recomendable para encontrar una solución adaptada a las necesidades de cada pequeño.
Monitoreo y seguimiento dental
En muchos casos, el bruxismo puede ser un fenómeno temporal. Los odontólogos frecuentemente recomiendan un seguimiento para vigilar cualquier signo de desgaste dental.
Es importante observar la evolución del hábito para determinar si se requiere intervención adicional.
Uso de férulas de descarga y protectores dentales de silicona
Cuando el bruxismo es severo, se pueden utilizar férulas de descarga. Este dispositivo se coloca durante la noche y ayuda a proteger los dientes de un desgaste excesivo.
Aunque no elimina el hábito, reduce el daño potencial en la dentadura infantil.
Intervenciones para reducir el estrés y la ansiedad
Si el bruxismo infantil está ligado a factores emocionales, es fundamental implementar estrategias que disminuyan la ansiedad.
Estas intervenciones pueden incluir diversas actividades destinadas a promover la relajación.
Técnicas de relajación y actividades para el niño
- Ejercicios de respiración profunda.
- Yoga adaptado para niños.
- Actividades artísticas que fomenten la creatividad.
Apoyo psicológico especializado
En algunos casos, puede ser recomendable consultar a un psicólogo especializado en niños. La terapia puede ayudar a abordar estados emocionales subyacentes que contribuyen al bruxismo infantil.
Tratamientos de ortodoncia para corregir maloclusión
En situaciones donde la maloclusión sea un factor, los ortodoncistas pueden sugerir tratamientos específicos. La corrección de la alineación dental puede aliviar la necesidad de apretar los dientes.
Mejoras en la higiene y rutina del sueño
Establecer una rutina adecuada de sueño es fundamental para minimizar la aparición del bruxismo infantil.
Mantener horarios regulares y crear un ambiente propicio para el descanso puede contribuir a una mejor calidad de sueño.
Consultas en centros dentales y con especialistas en sueño
En casos más complejos, puede ser necesario acudir a centros especializados. La intervención de expertos en trastornos del sueño puede facilitar el tratamiento de problemas subyacentes que afecten al bienestar del niño.
Consejos prácticos para padres
Es fundamental que los padres implementen estrategias para ayudar a sus hijos a manejar el bruxismo y mejorar su bienestar. A continuación se presentan diversas recomendaciones que pueden ser útiles en el día a día.
Establecer rutinas relajantes antes de dormir
Crear un ambiente tranquilo y cómodo para la hora de dormir puede ser de gran ayuda.
Se sugiere que los rituales previos a acostarse incluyan actividades que favorezcan la relajación, como leer cuentos, meditar o escuchar música suave.
Esto puede contribuir a reducir la ansiedad y facilitar el descanso adecuado.
Limitar el uso de pantallas y estímulos antes de acostarse
La exposición a dispositivos electrónicos antes de dormir puede interferir en la calidad del sueño.
Es recomendable restringir el uso de pantallas al menos dos horas antes de la hora de dormir, lo que permitirá al niño adaptarse mejor a un estado de descanso.
Crear un ambiente favorable para el descanso
- El dormitorio debe ser un espacio oscuro, tranquilo y cómodo.
- La temperatura debe estar ajustada para lograr un ambiente agradable.
- Evitar ruidos molestos y estímulos visuales. Esto favorece un sueño más reparador.
Fomentar una alimentación saludable
Una dieta equilibrada y nutritiva es muy importante para el bienestar del niño. Se deben evitar alimentos azucarados o excitantes por la noche, ya que pueden alterar los patrones de sueño y contribuir al estrés.
Comunicación abierta para reducir tensiones emocionales
Fomentar un ambiente donde el niño pueda expresar sus miedos o preocupaciones puede ser clave para disminuir la ansiedad.
Permitir que hable sobre lo que le inquieta ayuda a gestionar sus emociones de forma más natural.
Técnicas para aliviar tensión mandibular
- Realizar masajes suaves en la mandíbula puede promover la relajación.
- Escuchar música relajante puede ayudar a calmarse antes de dormir.







